Navidad en Barcelona
Las Fiestas de Navidad, son una de las más importantes de Barcelona, es la época del año en la que la familia se reúne al completo. Son días en los que se comparten alegrías, recuerdos y momentos especiales. Aunque para entender la Navidad, habrá que conocer sus tradiciones.
En Barcelona empieza la Navidad a principios de Diciembre, justo cuando se pueden apreciar las luces que adornan la ciudad, como por ejemplo la calle Pelayo. Si bien los regalos y la gastronomía son el pilar de estas fiestas familiares, hay tradiciones que convierten el consumismo en algo más que una reunión familiar.
La principal figura que tiene protagonismo en Nochebuena (24 diciembre) es el ‘caga tió’, un tronco redondo de madera que aparece en casa de los niños unas semanas antes de Navidad. Desde que aparece hasta Navidad, los niños deben alimentar al tronco ofreciéndole cada día galletas, leche, agua, fruta, etc. Días antes, el tronco se marcha a la montaña para alimentarse y engordar, y así volver cargado de regalos. Como manda la tradición, antes o después de la cena de Nochebuena los niños cantan canciones características para acabar finalmente golpeando el tronco con fuerza y este a su vez, caga regalos. También es tradicional ver a pequeños grupos de niños cantando villancicos por el vecindario para conseguir alguna pequeña recompensa como aguinaldo. Los más creyentes suelen asistir a la misa del gallo, a las doce de la noche, para celebrar el nacimiento del niño Jesús.
El día de Navidad (25 Diciembre), es costumbre celebrar una gran comida familiar donde los platos por excelencia son “Carn d’olla i Escudella”. Tampoco puede faltar el cava, los frutos secos, turrones y polvorones. Fechas previas, los hogares adornan sus casas con un árbol de Navidad o un pesebre, aunque en muchas familias se montan los dos. Es tradicional colocar una pieza especial en los belenes, la figura de un típico campesino catalán –caganer- que aparece agachado en el portal de Belén y con los pantalones bajados sobre un excremento en forma de espiral. La tradición dicta que su acción ayuda a abonar y a enriquecer la tierra, por lo que trae buena suerte y alegría. Si visita Barcelona durante estas fechas, puede recorrer sus calles en dónde se pueden contemplar belenes navideños, fachadas totalmente iluminadas, personajes vivos de Papá Noel o Santa Claus delante de centros comerciales como El Corte Inglés, y si desea también puede adquirir un sinfín de figuritas y adornos de Navidad en plena calle, especialmente en la Plaza de la Catedral de Barcelona.
El día siguiente, San Esteban (26 Diciembre), suele ser la continuación de la celebración de la Navidad. Se organiza una gran comida familiar, que dura hasta entrada la noche y luego es recomendable irse a dormir temprano, después del cansancio acumulado.
Después de haber ingerido tantas calorías durante estas fiestas, de habernos quedado horas en el sofá viendo los Especiales de Navidad o series nunca vistas en Televisión, llega el momento de volver a retomar nuestra rutina diaria pero, aunque los niños hasta después de Reyes no volverán al cole, los mayores tendrán unos días para preparar la gran cena de Nochevieja y pensar en sus propósitos para el año venidero.
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